Cuando era bastante pequeña, comencé a sentir cierta atracción por las revistas de acertijos. Al principio, sólo era una simple revista de "Mata Tiempo" comprada de vez en cuando, unas cuantas sopas de letras resueltas en un par de meses...
Comenzó a volverse una pasión hace poco, cuando, en el periódico habitual de los lunes que recibía cada semana, descubrí un Sudokú.
Me tardó un par de segundos comprender el objetivo, y después de tres horas, tenía la respuesta (y varios manchones de tinta y pegostes de papel sobre el periódico original). La siguiente semana, fué lo primero que busqué en el periódico. Ésta vez me tomó sólo treinta minutos. Pronto, se volvió una pasión y compré un libro del famoso jueguito para resolverlo en casa.
Actualmente tardo unos diez, doce minutos aproximadamente en resolver un Sudokú si me concentro en él. Me sorprendí cuando descubrí que había personas que tardaban días en conseguirlo y otras simplemente no eran capaces de responderlo. Entonces comencé a tenerle un poco más de respeto a mis conclusiones Sudokunianas.
Me gusta cualquier clase de acertijo que se base únicamente en la lógica, aunque algunos me dan verdaderos dolores de cabeza. Las sopas de letras se han vuelto un juego secundario que resuelvo de vez en cuando cuando aparece en algún folleto o en la cartelera del cine.
Bezasos.
Anna
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
hace mucho que no te pasas por mi blog xD, felicidades por tu nuevo blog
Publicar un comentario